Thursday :: 02 / 10 / 2014

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Formas jurídicas: el empresario individual


Esta es una forma empresarial idónea para una empresa de reducido tamaño (en la que hay un titular y varios trabajadores contratados por éste).

También se usa como método para iniciar una actividad empresarial con el fin de constituirse en esa modalidad posteriormente, si no se dispone de capital para mantener una sociedad.

Si sois varios socios, uno debe darse de alta y los otros serán contratados por la empresa, por lo que es imprescindible la confianza y la responsabilidad mutua.

La ventaja principal es que no hay formalidades específicas a realizar, ya que no se adquiere personalidad jurídica sino física. La inscripción en el Registro Mercantil no es obligatoria aunque sí aconsejable pues si no lo haces, no podrás beneficiarte de la publicidad del registro.

Esto supone que los trámites se reducen muy considerablemente y por tanto también el capital necesario para la constitución.

Se formaliza en el Registro Mercantil de la Provincia presentando el impreso de solicitud completado y el justificante del alta en el I.A.E. (Impuesto de Actividades Económicas).

Aunque tiene un inconveniente muy importante: las deudas y obligaciones del negocio se asumen con los bienes personales, puesto que no hay diferencia entre el patrimonio del empresario y el de la empresa (de ahí que no sea necesaria la aportación previa de capital). En este caso hay que tener en cuenta el régimen matrimonial del titular (si procede).

Respecto a la tributación, los beneficios de la empresa se imputan al empresario, quien debe declararlos en el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas).

En lo que concierne a la legislación, el empresario individual está sometido a las disposiciones generales del Código de Comercio (en temas mercantiles) y del Código Civil (en temas de derechos y obligaciones).

La legalización de los Libros Oficiales de Comercio es obligatoria para todo empresario. Cuáles sean, depende del sistema de determinación de la renta al que esté adscrito el titular en el IRPF. Puede ser de Estimación Directa Normal o de Estimación Directa Simplificada. En el primer caso necesitarás el Libro Diario y el Libro de Inventarios y Cuentas Anuales. Puedes comprarlos en una papelería especializada (24 euros) y legalizarlos en el Registro Mercantil rellenando un impreso que os darán allí mismo.

En caso de que sea por Estimación Directa Simplificada: Libro de Ventas e Ingresos, Libro de Compras y Gastos, Libro Registro de Bienes de Inversión (6.300). También están disponibles en papelerías y se legalizan en Hacienda cumplimentado en impreso modelo 04.

Con la declaración censal se establece el inicio de la actividad. Se te entregará el N.I.F., que debes pedir antes de 30 días desde la constitución de la empresa. Desde ese momento quedas dado de alta en el censo del I.V.A. (Impuesto sobre el Valor Añadido) y quedas registrado en Hacienda. También es aquí donde tienes que informar del sistema de determinación de la renta para el I.R.P.F.

Otro de los datos que se da a conocer es la declaración previa al inicio de las actividades. Tal y como se señala en el Artículo 111 de la Ley del I.V.A., las empresas podrán deducirse las cuotas en que incurran antes de iniciar la actividad siempre que hagan esta declaración censal y que no transcurra más de un año hasta el inicio efectivo de la misma.

Todo esto hay que realizarlo en la Delegación de Hacienda correspondiente al domicilio fiscal de la empresa rellenando los impresos correspondientes (036, ó 037 para el simplificado). Debes llevar una copia de la escritura de constitución. De todas formas ellos te irán diciendo qué tienes que hacer.

El Impuesto de actividades económicas (I.A.E.) es un impuesto directo que grava el ejercicio de las actividades empresariales. Pagarlo te da derecho a ejercer esa actividad concreta. Si realizas varias actividades debes pagar por cada una de ellas según el epígrafe que te corresponda y tienes que seleccionar el ámbito geográfico de actuación (municipal, provincial o nacional).

Aquí es donde se encuentran las diferencias económicas de un municipio con respecto a otro. Para saber que municipio os conviene, si tenéis varias opciones, id a los Ayuntamientos en cuestión y preguntad qué recargo grava en el I.A.E.,puede ser entre 1.4 y 2 veces incrementada según la población del municipio y entre 0.5 y 2 según la categoría de la calle en la que se ubica la empresa, o bien pedir la ordenanza fiscal donde viene todo reflejado. También la Diputación puede establecer un recargo de hasta el 40%.

Todo esto, como en el caso anterior, se hace en la Agencia Estatal de Administración Tributaria presentando los impresos 845 si la cuota es local o el 846 si es provincial o nacional.

IMPORTANTE: hay que presentarlo 10 días hábiles antes de declarar el inicio de la actividad.
Con el alta del empresario en la Seguridad Social, el titular queda protegido por su sistema al cumplimentar los impresos TA1 (afiliación) y el Parte de Alta de Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, recogido y presentado en la Tesorería Territorial de la Seguridad Social. Tampoco cuesta dinero. Hay que hacerlo en 30 días naturales desde el alta en el I.A.E.

Si tu empresa contrata un trabajador, o más, por cuenta ajena tienes que inscribir la empresa en la Seguridad Social (S.S.), optando bien por el Instituto Nacional de la S.S. bien por una Mutua (ofrecen más servicios).También se hace en la Tesorería Territorial de la S.S. Cuando presentes el impreso modelo TA6, con copia y original de la escritura de constitución, el documento de alta en el IAE y el contrato con la Mutua, podrán darte el número de afiliación a la S.S. o Código de Cuenta de Cotización. Si todavía no tienes el número de afiliación a la Seguridad Social, se adjuntará también copia del TA1.

Ha de realizarse con anterioridad al inicio de la actividad.

De haber trabajadores por cuenta ajena en tu empresa, deberás realizar el alta y afiliación de los trabajadores en la S.S. Con esto los trabajadores quedan protegidos y recibirán su número de afiliación. Si el trabajador ya lo tiene, sólo hay que darlo de alta en la empresa.

Al menos un día antes del inicio de actividades cada trabajador tendrá: el Impreso oficial de afiliación (TA1) y el de Solicitud de Alta, Baja o Variación de Datos del Trabajador (TA2) para cada uno de los trabajadores, adjuntando fotocopia del D.N.I.

A la hora de la contratación de personal y registrar el contrato se tendrá que dar parte a la Oficina de Empleo.

En el Libro de Matrícula del personal constarán por escrito los datos de los trabajadores que presten o hayan prestado servicios a la empresa, así como las variaciones en su situación laboral.

En el Libro de Visitas se exponen las actas que levante la inspección. Ambos pueden comprarse en una papelería y legalizarse en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social. Debe realizarse en los 30 días siguientes al inicio de la actividad.

Ante el inicio de la actividad hay que proceder a la comunicación de apertura en la Dirección Provincial de Trabajo, Seguridad Social y Asuntos Sociales (mediante el impreso oficial de comunicación de apertura) y siempre antes de 30 días desde el inicio de la actividad.

Existen también otros trámites más específicos que quizá no tengas que asumir como son la licencia de apertura, la licencia de obra o el registro en la Propiedad Industrial (Patentes y Marcas).


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